Psicología con alma

Propósitos de año nuevo.

Estamos en un momento del año en el que quien más y quien menos se plantea sus “buenos propósitos” para los siguientes doce meses.

¿Sabías que menos de un 15% de las personas hace algo realmente por lograr sus propósitos?.

Si esta cifra es pasmosa, lo es más el porcentaje de personas (de este 15%) que tienen éxito: un 5%.

No quiero desanimarte, todo lo contrario. Hoy quiero darte algunas pistas sobre lo que tú puedes hacer para ser parte del 5% de personas que tienen éxito en sus propósitos de año nuevo.

Durante un momento piensa cuáles son tus propósitos actuales. Si aún no has hecho tu lista, hazla ahora.

¿Cuántos has anotado?. Los más frecuentes son hacer ejercicio, dejar de fumar, aprender algún idioma, perder peso, tener más tiempo libre, ahorrar más dinero, comer más sano, irse a dormir antes por las noches, ver menos televisión… ¡¡uffff!!. Una lista muy larga.

Uno de los mayores problemas para cumplir tus propósitos es este: plantearse demasiados objetivos a la vez. Esto hace que te disperses, que tu energía y atención se diluya, avanzando más lento. Como bien dice el refrán:

DIVIDE Y VENCERÁS.

O quién mucho abarca, poco aprieta. Plantéate uno o dos propósitos máximo. Será más probable que logres éxito en ellos si vas por pequeñas partes.

Yo el año pasado me propuse mantener una rutina de ejercicio y una alimentación equilibrada. Sólo estos dos objetivos, que no son poca cosa. Y lo logré. Habría sido bonito tener más metas, pero estas eran las prioritarias para mí.

Otro motivo por el que la mayoría de las personas no logran sus propósitos es que no tienen claro POR QUÉ LO QUIEREN HACER. O no tener claro si se quiere hacer o no.

Si no eres capaz de visualizar la utilidad o mejora que te aportará algo…tirarás la toalla a la primera de cambio.

Así que es muy importante tomar conciencia de los motivos por los cuales tú quieres lograr dejar de fumar, perder peso, mejorar tu alimentación o sacarte el carné de conducir. ¿Realmente lo quieres?. Pues a por ello.

Centrarnos en un número reducido de buenos propósitos y tener claro por qué quieres lograr ese cambio en tu vida no es garantía de éxito.

Querida… llega el punto crítico: PASAR A LA ACCIÓN. Toca bajar de lo abstracto a lo concreto y ponerse manos a la obra.

En este punto patinamos a menudo, pues lo que hacemos es repetir una y otra vez las mismas estrategias. Normalmente si la primera vez que lo hiciste no funcionó, la tercera que se insiste tampoco será eficaz.

Toda mi vida yo me empeñaba una y otra vez en querer perder peso cada x meses, pero mi estrategia era hacer dietas restrictivas o algún tipo de ayuno expréss o detox. Y lo que rápido viene, rápido se va. Resultados efímeros. Hasta que decidí hacer las cosas de otra forma y entonces lo logré.

NO CAMBIES TU DESTINO, CAMBIA TU HOJA DE RUTA.

Si hasta ahora has tenido poco éxito en tus objetivos de enero, replantéate que has hecho para lograrlo.

No se trata de actuar a locas, sino de hacer un plan de acción que te guíe y de sentido a lo que haces. Así podrás detectar tus antiguos errores y dejar de repetirlos.

Ahora si tienes más posibilidades de triunfar en tus buenos propósitos.

Focalízate, ten claro tu por qué y ponte en marcha. Intentarlo no es sinónimo de triunfo, pero abandonar antes de empezar te garantiza la derrota.

A veces contar con una persona experta en lo que queremos conseguir marca la diferencia entre lograr o no nuestro propósito, que nuestra vida cambie de manera significativa.

A mi se me da bien ayudar a personas a mejorar su estilo de vida y alcanzar un peso saludable. Si tú quieres lograrlo, me encantaría acompañarte de manera personalizada.

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